“El protocolo de sucesión familiar define el camino, pero no es inamovible”

Liderar una compañía minera con más de 70 años de historia, asumir las riendas de una empresa familiar en plena etapa de profesionalización y consolidar un proyecto con vocación internacional son algunos de los desafíos que Victoria Plantalamor, CEO de Crimidesa, ha enfrentado con determinación y visión.

Victoria Plantalamor

En una nueva sesión del ciclo “Empresarios hablando con empresarios”, organizada por la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar (ACEFAM), la directiva compartió una conversación inspiradora en la que se abordaron temas como el relevo generacional, el valor de la cultura empresarial, la sostenibilidad en el sector minero y la atracción de talento en el contexto actual.

Durante el encuentro con una veintena de empresarios familiares cántabros, Plantalamor narró con honestidad cómo fue incorporarse a Crimidesa en un momento clave de su historia, con la mina en manos de directivos ajenos a la familia y un proceso de profesionalización ya en marcha, y reconoció que su llegada supuso atravesar una doble barrera familiar y directiva.

En su intervención, destacó la importancia de generar entornos de confianza mutua dentro de las organizaciones familiares, donde la generosidad entre la empresa y la familia actúe como motor de cambio y cohesión. Subrayó cómo la forma de hacer las cosas en la empresa crea un sentido de pertenencia entre los trabajadores, que se sienten parte de algo más grande. Según Plantalamor, el compromiso con la cultura empresarial es clave: cuando los valores de la empresa están alineados con los de sus empleados, el éxito está garantizado.

Uno de los ejes de la conversación giró en torno al papel de los protocolos de sucesión como herramienta para anticipar y ordenar los relevos generacionales. Plantalamor defendió su utilidad como guía, siempre y cuando exista flexibilidad: “El protocolo está bien para definir un rumbo posible para las futuras generaciones, pero no es inamovible. Si hay consenso, se puede adaptar”. También alertó sobre las consecuencias de no contar con estas herramientas en empresas familiares: desorden, roces y situaciones de desconcierto.

Asistentes a la jornada

En cuanto al talento, Victoria Plantalamor destacó uno de los mayores retos actuales para las empresas familiares: atraer y retener a las nuevas generaciones, que muestran un mayor interés por el cambio y la movilidad. Para las empresas familiares, es clave ser atractivas para estos jóvenes profesionales, quienes valoran cada vez más la innovación, la sostenibilidad y el propósito empresarial. Sin embargo, este proceso supone un alto coste en formación, y existe el riesgo de una baja retención del talento formado, si la empresa no es capaz de ofrecer oportunidades de desarrollo y crecimiento profesional dentro del propio entorno.

El sector minero y su imagen pública también fueron temas destacados en la conversación. Plantalamor defendió el papel esencial de la minería en la vida moderna, especialmente en industrias como las telecomunicaciones o la fabricación de productos cotidianos. Lamentó la imagen negativa que, a menudo, se tiene de la minería, aunque subrayó la importancia de la sostenibilidad. En este sentido, destacó el compromiso de Crimidesa con los altos estándares medioambientales y de seguridad, lo que les ha permitido alcanzar una sólida licencia social a lo largo de los años, gracias a su mejora constante. Plantalamor remarcó que la minería responsable en España no solo proporciona recursos para el desarrollo, sino que también nos permite ser más independientes como país, sin depender de la explotación de materias primas en otros territorios.

Charla de Victoria Plantalamor

Con una facturación superior a los 100 millones de euros anuales, Crimidesa es también una compañía con fuerte proyección internacional. No en vano, exporta a 55 países. La empresa posee la mina de sulfatos más grande de Europa, ubicada en la localidad burgalesa de Cerezo del Río Tirón, y cuenta con otros yacimientos relevantes en Marruecos, donde explota un yacimiento de feldespato sódico, y en Salamanca, con un yacimiento de wollastonita. Estos activos contribuyen a la consolidación de Crimidesa como un referente en el sector minero, con una visión clara de sostenibilidad y crecimiento a largo plazo.

Con este tipo de encuentros, ACEFAM consolida su compromiso con el intercambio de experiencias reales entre líderes de empresas familiares. Una vía para fomentar espacios de diálogo en los que compartir aprendizajes, afrontar desafíos comunes y reforzar la cultura de empresa.