Emprendimiento, diversificación y generosidad, la fórmula de la familia empresaria Lostal desde 1910

Lostal es una de las familias empresarias cántabras más admiradas en la región por sus 114 años de historia y por su liderazgo en los primeros años del asociacionismo de empresa familiar en la región, motivos más que suficientes para protagonizar una nueva edición del ciclo “Historia de nuestras familias” de ACEFAM.

Jesús García Lostal, presidente de la sociedad que agrupa los intereses de la familia, y Santiago García Lostal, director general de sus negocios, fueron los encargados de comparecer frente a un nutrido grupo de miembros de la asociación.

La vitalidad que demuestra esta compañía centenaria se basa en tres principios básicos como son el emprendimiento, la diversificación y la generosidad. Se trata de una mezcla de valores, manera de ser y visión que ha llevado a Lostal a superar las sucesivas crisis económicas, incluida una guerra civil y una posguerra.

En todo este tiempo han pasado muchas cosas. El reto hoy en día es consolidar Grupo Siete, una unión de empresas del sector que comparten retos y valores. La atomización del mercado y la aparición de grandes grupos ponía en peligro la competitividad de todas ellas, de modo que las siete más afines han decidido unirse para ganar tamaño y no resignarse a ser “cabeza de ratón” en sus territorios de origen. Es el reto apasionante que tendrá que pilotar la cuarta generación y una muestra más de la generosidad para estrechar fuertes lazos que caracteriza a la familia.

Un fundador visionario y una mujer «con garra»

La historia familiar de Lostal comienza con el fundador, Eduardo, quien trabajando en la traída de aguas de Santander vio claramente la oportunidad de negocio para un almacén de materiales en Cantabria. Lamentablemente su fallecimiento sobrevino demasiado pronto y tuvo que ser su mujer la que se pusiera al frente de la empresa y de una familia de siete hijos, el mayor de ellos de 21 años. Matilde resultó ser una persona especialmente dotada para el comercio y compartía carácter emprendedor con su marido. Su nieto Jesús dice que tenía “garra y tirón” porque al año de quedarse viuda fue capaz de abrir una mina de yeso para fortalecer el negocio.

El caso es que la adversidad unió más aún, si cabe, a la familia, de modo que madre e hijos se conjuraron para seguir el legado del padre. De la segunda generación sólo sobrevivieron cinco hermanos y ellos fueron los encargados de seguir desarrollando el negocio. Eran un grupo muy complementario en maneras de ser, cada uno tenía sus características distintas a los demás, lo cual beneficiaba el reparto de funciones y la marcha de la empresa. Sin embargo, lo principal era su visión compartida de continuar la historia familiar y asistirse mutuamente tanto en la adversidad como la prosperidad. Los hermanos se consideraban “dueños de todos los negocios actuales y futuros a partes iguales”.

Lostal es la parte mayoritaria en la empresa de canteras y hormigones Candesa, un negocio nacido de la voluntad de varias familias del sector de compartir recursos para ser más productivos y no desangrarse en una competencia absurda. Una historia parecida a la de la creación de Grupo Siete que encaja con esa visión emprendedora, diversificadora y generosa de la familia.

Y algo parecido se puede decir de la creación a mediados de los años 80 de la empresa TIC Cesoin, un proyecto vanguardista para la época que se basaba en toda la experiencia de Lostal como usuario de máquinas de computación de IBM. Un rasgo de la visión innovadora y emprendedora de la familia, que aún hoy en día asegura estudiar todas las propuestas de nuevas oportunidades que le llegan “sin cerrarse a nada”.

Llegar hasta aquí no ha sido fácil y también ha habido episodios dolorosos, sobre todo en el corazón, pero en definitiva los lazos y la generosidad subyacen en la familia y la empresa avanza con naturalidad. Uno de los principales retos de los nietos y bisnietos de Eduardo Lostal, que están ahora al frente de la empresa, será preparar la llegada de la quinta generación.