El IV Campamento Junior de Empresa Familiar se despide de Villamanín tras diez días de convivencia y aprendizaje 

Villamanín (León) despidió el pasado 5 de julio a los 23 jóvenes que, durante diez días, compartieron la cuarta edición del Campamento Junior de Empresa Familiar. Cuando llegaron apenas se conocían; al marcharse, lo hicieron con nuevas amistades, recuerdos comunes y una visión más cercana de lo que significa formar parte de una empresa familiar.

La convivencia marcó el ritmo de la experiencia. Entre excursiones, actividades deportivas y dinámicas de grupo, los participantes descubrieron que valores como la responsabilidad, la cooperación o el liderazgo se aprenden, sobre todo, viviéndolos.

Uno de los momentos más esperados fue la visita a PROCONSI. El recorrido por sus instalaciones permitió a los jóvenes asomarse al día a día de una empresa familiar que ha hecho de la innovación y la tecnología una seña de identidad. Conocer de cerca a las personas que impulsan el proyecto y descubrir cómo una idea empresarial puede evolucionar sin perder sus valores convirtió la visita en una experiencia especialmente inspiradora.

De regreso al campamento, las conversaciones sobre lo visto se mezclaron con las ideas para los proyectos en los que llevaban días trabajando. Esa conexión entre la experiencia vivida y su propia creatividad estuvo presente a lo largo de toda la edición.

La recta final contó con la visita de Patricia Escudero, de BIO3, quien compartió con cercanía la trayectoria de la compañía, su exigente apuesta por la calidad y el camino recorrido hasta abrirse a los mercados internacionales. El tono cercano y ameno del encuentro propició un diálogo espontáneo en el que los jóvenes plantearon sus inquietudes y, finalmente, le presentaron los proyectos en los que habían trabajado durante el campamento.

Las excursiones a las Cuevas de Valporquero, la jornada de kayak y paddle surf en el pantano de Casares, la visita a León y los talleres creativos completaron una experiencia en la que cada actividad contribuyó a reforzar el grupo.

El campamento concluyó con la tradicional jornada de las familias, un momento sencillo y emotivo que permitió compartir lo vivido y comprobar cómo, edición tras edición, esta iniciativa sigue dejando una huella duradera en quienes participan.

Impulsado conjuntamente por la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar (ACEFAM), la Asociación de Empresa Familiar de Castilla y León (EFCL), la Asociación Gallega de la Empresa Familiar (AGEF), la Asociación Extremeña de la Empresa Familiar (AEEF) y la Asociación de la Empresa Familiar de Castilla-La Mancha (AEFCLM), el proyecto continúa consolidándose como una de las principales iniciativas dirigidas a las nuevas generaciones de la empresa familiar, combinando aprendizaje, convivencia y diversión en un entorno pensado para crear recuerdos, fortalecer vínculos y transmitir valores que trascienden el ámbito empresarial.

Impulsado conjuntamente por la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar (ACEFAM), la Asociación de Empresa Familiar de Castilla y León (EFCL), la Asociación Gallega de la Empresa Familiar (AGEF), la Asociación Extremeña de la Empresa Familiar (AEEF) y la Asociación de la Empresa Familiar de Castilla-La Mancha (AEFCLM), el proyecto continúa consolidándose como una de las principales iniciativas dirigidas a las nuevas generaciones de la empresa familiar, combinando aprendizaje, convivencia y diversión en un entorno pensado para crear recuerdos, fortalecer vínculos y transmitir valores que trascienden el ámbito empresarial.