Lanzagorta Casans reivindica la importancia de las empresas familiares como motor de desarrollo social

La Empresa Familiar en España representa cerca del 90% del tejido empresarial, genera el 70% del empleo total y tiene una facturación aproximada del 60% del PIB. Más allá de su importancia económica, su vocación de permanencia y su arraigo territorial son sinónimo de crecimiento y estabilidad para la economía. Sin embargo, “es más reconocido un youtuber que un empresario familiar”.

José Miguel Lanzagorta Casans empleó esta analogía tan gráfica para ilustrar la repercusión social de las familias empresarias. “Tanto las territoriales como el IEF, tenemos que seguir trabajando poco a poco, en un proceso de lluvia fina, para que la sociedad sea consciente del rol de las empresas familiares”, indicó.

El consejero delegado del Grupo Iparvending, uno de los principales grupos de distribución automática alimentaria de España,  y presidente de la Asociación de la Empresa Familiar de Euskadi (AEFAME) protagonizó la última sesión del ciclo “Empresarios hablando con Empresarios”. En esta charla compartida con una treintena de empresarios familiares de ACEFAM, Lanzagorta Casans explicó alguna de las claves que le han ayudado a gestionar una compañía que supera el medio siglo de trayectoria.

En ese sentido, arraigo y transición generacional son dos palabras claves dentro de su concepción de la empresa familiar. “Mantener el arraigo y los centros de decisión en las comunidades donde están es algo muy importante”, dijo durante la exposición. Una fortaleza que se convierte en ventaja competitiva cuando se genera y se promueve un ecosistema competitivo y favorable para la empresa familiar que afiance sus raíces.

En ese sentido, explicó que para asegurar la competitividad de la empresa familiar, es necesario contar suficiente masa crítica arraigada en el territorio y eso requiere asegurar una transición generacional ordenada que facilite la evolución de las familias empresarias. “Al final, en la familia no elegimos a los accionistas que vamos a tener. Cada uno de nuestros hijos o sobrinos son diferentes. Entonces lo que tenemos que hacer es trabajar bien la gobernanza familiar para evitar problemas a largo plazo”, comentó Lanzagorta Casans.

“Nosotros hemos estado un año trabajando y al final hemos establecido un protocolo familiar que nos proporciona unas reglas claras para que no haya conflictos en la familia”, explicó. “Es la única fórmula para poder seguir arraigados y que la empresa continúe en el tiempo”, concluyó.

El ciclo «Empresarios con Empresarios» es una iniciativa plenamente consolidada que permite compartir experiencias y aprendizajes con otros empresarios familiares en un entorno relajado y con aforo reducido.