La Empresa Familiar propone mejorar la educación y simplificar la Administración y el sistema fiscal para crecer y ser más competitivos
- Una nutrida representación de la empresa familiar cántabra acude al Congreso Nacional del IEF, celebrado en A Coruña
- “Llevamos muchos años oyendo hablar de simplificación administrativa, pero mientras no abordemos este asunto de verdad, la burocracia seguirá siendo un lastre para que las empresas puedan crecer más”, asegura Ignacio Osborne.
“El crecimiento empresarial es algo de lo que toda la sociedad española se beneficia. Un crecimiento sostenido y sostenible implica un crecimiento basado en la rentabilidad, en la mejora de la competitividad y en el compromiso con el entorno. Sin rentabilidad no hay incentivo a la inversión y si no hay inversión no hay empleo ni se puede garantizar un modelo social como el actual”. Así lo ha asegurado Ignacio Osborne, presidente del Instituto de Empresa Familiar , durante la clausura del XIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar, que, con el patrocinio de Banco Santander y KPMG y la colaboración de la Asociación Gallega de la Empresa Familiar, se ha celebrado en A Coruña con la participación de una nutrida representación de la empresa familiar de Cantabria.
En total, han sido 500 los empresarios familiares procedentes de toda España y pertenecientes a todos los sectores productivos, los que ha asistido a un Congreso Nacional que ha sido inaugurado por su Majestad el Rey Felipe VI.
En este encuentro, celebrado con el lema “Crecimiento con Raíces” se ha profundizado en cuestiones de interés para la empresa familiar, como la sostenibilidad, la adaptación a la revolución tecnológica, la estrategia empresarial y el crecimiento. Además, se ha realizado la tradicional encuesta a los empresarios familiares, a la que se puede acceder en este enlace.
En su discurso de clausura, el presidente del IEF ha subrayado que en un escenario como el actual, la Administración y los agentes sociales y políticos deben “ir de la mano”, porque todos son “responsables de los éxitos o los fracasos futuros”. En este sentido, Osborne ha destacado la existencia de una serie de factores que influyen en la dimensión empresarial y sobre los que es necesario actuar para mejorar la competitividad.
Capital humano
El primero de ellos es el capital humano. “Invertimos miles de millones de euros en educación, pero sigue sin existir una verdadera vocación empresarial asentada en la sociedad”, ha asegurado, recordando al tiempo que “la tradición familiar” es probablemente el único catalizador de valores como el amor por el trabajo, el espíritu de sacrificio, la ilusión por emprender un proyecto propio o la confianza en uno mismo.
Otro factor determinante para el crecimiento es el sistema fiscal. “Un marco fiscal sencillo y moderado promueve la existencia de empresas dinámicas, con capacidad de generar empleo y recursos públicos, así como una mayor estabilidad empresarial, evitando elevadas tasas de mortalidad, especialmente en épocas de crisis”, ha dicho.
Complejidad fiscal
En España, sin embargo, la elevada complejidad fiscal obliga a las empresas a recurrir a profesionales para poder abordar los permanentes cambios normativos. “¿Cómo puede una pequeña empresa familiar estar al corriente del Boletín Oficial y llevar un negocio al mismo tiempo?”, se ha preguntado, asegurando que este es un sistema que lastra, por tanto, de manera especial, a las pymes, que cuentan con menos recursos y herramientas para abordar los altos impuestos y la complejidad normativa.
El tercer elemento que, a su juicio, hay que revisar es la Administración Pública. “El ciudadano y las empresas nos vemos atrapados en un sistema cada vez más exigente y menos autocrítico, en el que deberíamos, sin embargo, tener un papel más preponderante en la gestión y elección de los servicios públicos. Necesitamos, además, una Administración preparada para afrontar los cambios que impone un mundo digital y globalizado”, ha dicho el presidente del IEF, quien ha recordado que “llevamos muchos años oyendo hablar de simplificación administrativa, pero mientras no abordemos este asunto de verdad, la burocracia seguirá siendo un lastre para que las empresas puedan crecer más”.
Otro de los grandes retos de este país, según Ignacio Osborne, es el funcionamiento del mercado de trabajo. “No es razonable asumir tasas de paro que duplican a las europeas como si fuera algo normal, ni tampoco que la destrucción de empleo sea el principal remedio a los momentos de dificultad”, ha dicho, apuntando también que otro de los factores determinantes para el crecimiento empresarial es la investigación, desarrollo e innovación. En este sentido, ha indicado que “mientras que países como Estados Unidos o Gran Bretaña dedican el 60% de sus inversiones a activos intangibles, entre los que se incluye fundamentalmente la I+D+i, en Europa sólo se invierte el 40%. Este factor es cada vez más relevante para crecer en un mundo globalizado, y por supuesto, el tamaño, es un elemento determinante”.
Objetivo para los próximos años
En definitiva, Osborne ha asegurado que “cuanto mayores son las empresas, mayor es su capacidad para invertir en I+D+i, su especialización, su productividad, la formación de sus empleados y, en general, su capacidad para competir en los mercados internacionales” y ha considerado que este debe ser, por tanto, “uno de nuestros principales objetivos para los próximos años”.
En su opinión, “hay que ir hacia un modelo con una estructura flexible y competitiva, que nos permita adaptarnos a las circunstancias cambiantes del entorno y que impulse la estabilidad en las empresas, evitando así la destrucción masiva de empleo en épocas de dificultad”. Esto es algo que, según él, las empresas familiares “entendemos bien y es una de las razones por las que cada vez se nos tiene más presentes, tanto en Europa, como en España”.
Osborne ha destacado en otro momento de su discurso que con el lema del Congreso “Crecimiento con Raíces”, el IEF ha querido dejar patente que “la empresa familiar tiene un compromiso claro con la rentabilidad, pero también con el entorno y la realidad económica y social”. Así, ha recordado que existe un proverbio que dice que “si quieres ir rápido, camina solo, pero si quieres llegar lejos, camina acompañado”. Esta frase, según él, resume la filosofía de las empresas familiares más longevas: “Crecer de forma sostenida equivale a caminar juntos, empresas, trabajadores y Administración, y hacerlo combatiendo entre todos el paro y las desigualdades”.
Finalmente, Ignacio Osborne ha emplazado a los más de 500 empresarios familiares presentes a asistir al Congreso del año que viene, que se celebrará en Toledo y coincidirá con el 25 aniversario de la creación del Instituto de la Empresa Familiar.



