“Hay que estar más orgullosos del empleo que creamos que de la facturación de nuestras empresas”

• Los asociados de ACEFAM visitan Industrias Jacinto Herrero en el 50 aniversario de la empresa

• IJH afianza su posición en el mercado internacional de la estampación para el sector de la automoción

• La empresa familiar continúa tirando de la economía de Cantabria creando riqueza y empleo en nuestra región

 

Los jóvenes agrupados en el Forum de la Asociación Cántabra de Empresa Familiar han visitado hoy las instalaciones de Industrias Jacinto Herrero, una empresa que después de 50 años de andadura continúa siendo referente en la industria de transformación de metal y mantiene su progresión gestionada por la segunda generación de la familia Herrero, e incorporando la tercera generación a los puestos de dirección.

En este medio siglo la empresa ha pasado de tener 5 operarios a conformar una plantilla de 85 trabajadores. Todo empezó haciendo pequeñas piezas de metal para abastecer a empresas de la región como Teka, BSH, Hergom o EDSCHA. Partiendo de este mercado local, Industrias Jacinto Herrero se ganó poco a poco la confianza del sector de la estampación y pronto consiguió asentarse en el mercado nacional.

Hoy en día su apuesta es la internacionalización para trabajar directamente con los principales proveedores de los fabricantes de automóviles, los cuales necesitan pequeñas piezas o ensamblajes para montar sus productos. Es un camino ya iniciado que empieza a dar sus frutos, de modo que ya están llegando los primeros pedidos de los “grandes productores”. No en vano la relación de IJH con Alemania y su vinculación estrecha con los clientes de este país dura más de 15 años. En este sentido, la familia Herrero ha explicado que recientemente se han pasado positivamente las auditorías de calidad realizadas por «clientes de mucho peso en el sector de la automoción», cuya confianza hace mirar positivamente al futuro de la empresa.

Por su parte ACEFAM considera que Industrias Jacinto Herrero es un “claro ejemplo” para las empresas familiares de la región. Entre otras cosas, la presidenta de la asociación Mar Gómez Casuso destaca la lucha de IJH por llegar a mercados más duros y exigentes fuera de nuestro país, así como la estrategia de diversificación de la empresa añadiendo nuevos procesos productivos y mejoras tecnológicas a su catálogo de servicios. Hoy en día Jacinto Herrero oferta estampación, matricería, conformado de tubería y centro de mecanizado de chapa, lo cual le convierte en una empresa versátil y eficiente de cara a sus clientes.

Valores de empresa familiar

Además Gómez Casuso destaca que otra de las claves del éxito de Industrias Jacinto Herrero ha sido el “excelente relevo generacional”, una sucesión ejemplar que ha llevado la empresa hasta la tercera generación. En la actualidad son 8 familiares participando en diferentes áreas de gestión. “Somos uña y carne, a pesar de nuestras diferencias”, asegura Álvaro Herrero, uno de los miembros más jóvenes de la saga.

Los valores son algunos de los principios más característicos de este tipo de empresas. “Para nuestro abuelo un apretón de manos estaba por encima de cualquier beneficio”, señala Álvaro Herrero. La credibilidad, el compromiso y la confianza son las cualidades que hacen a una empresa pequeña crecer y ganar clientes y cuota de mercado. “Son los valores de la empresa familiar”, según destaca la presidenta de ACEFAM. Del mismo modo la plantilla debe percibir la cercanía de los dueños, “que nos ven trabajar junto a ellos y comprometidos”, apunta Álvaro Herrero.

Otra de las máximas de esta familia de industriales es el orgullo por la creación de empleo, una idea transmitida de generación en generación. A pesar de que vivimos en una época en la que prima el resultado económico y la facturación sobre cualquier otra variable, “hay que estar más orgulloso del empleo que creamos que de la facturación de nuestras empresas”. Es la idea sostenida por abuelo, hijos y nietos en esta fábrica de Guarnizo desde hace 50 años.

Flexibilidad, calidad y tecnología

No obstante el éxito y el crecimiento de Jacinto Herrero no se basan tan sólo en principios morales. Esta industria cántabra basa su competitividad en la flexibilidad y una gran calidad de servicio, dos cualidades que en tiempos de contracción económica hacen a las empresas más atractivas. “Hemos sabido adaptarnos siempre a los ritmos del mercado buscando soluciones más próximas a lo que necesitaban nuestros clientes”. Trabajando de esta manera los tiempos de crisis también pueden ser tiempos de oportunidades.

Para ello la estrategia de la empresa se ha basado durante años en la apuesta por la tecnología y la diversificación de procesos productivos. De esta forma los clientes de IJH reciben soluciones integrales de un único proveedor en tiempos rápidos y condiciones ideales de suministro. La calidad del servicio cada vez es más valorada por los clientes porque evita gastos y asegura la rentabilidad de las operaciones. “Un producto competitivo es aquel que combina un buen precio y una calidad superior”, destaca Álvaro Herrero.

Desde el punto de vista del Forum de ACEFAM, Industrias Jacinto Herrero es un buen ejemplo de empresa familiar que mantiene su compromiso con el territorio en el que está asentada, contribuyendo a sostener la economía de Cantabria. Tal y como reseña la presidenta de la asociación, “las empresas familiares de Cantabria siguen tirando del empleo y de la economía de la región”.