IMEM Ascensores explica la fórmula corporativa que les permite competir en 65 países
Entrar en IMEM Ascensores implica darse cuenta de cómo la innovación y la tecnología encajan perfectamente con los valores que caracterizan a la Empresa Familiar. Es comprender al instante como el esfuerzo y la determinación de una familia empresaria ha sabido encontrar un modelo de negocio propio para competir con gigantes del sector en 65 países y 5 continentes. Tal y como explica Antonio Pérez Ruiz: “no somos multitudinarios, como Ford, pero sí que somos tan buenos como puede ser Porsche”.

El director de IMEM Ascensores representa a la segunda generación de una empresa familiar que está a punto de alcanzar las seis décadas de trayectoria. “En algunos casos, he conocido a vuestros abuelos”, explicó a los miembros del Fórum de Jóvenes de las asociaciones territoriales de Castilla y León, Madrid y Cantabria que asistieron a la octava sesión del programa Líder 10.
Esta iniciativa, cuyo objetivo es ofrecer a la NextGen de la Empresa Familiar la oportunidad única de conocer y aprender de primera mano de empresarios de reconocido prestigio, permitió aproximarse a la historia de una organización que ha crecido siempre bajo el paraguas de la calidad y la mejora continua. “Nosotros tenemos más personal en ingeniería que en planta porque nuestro foco de negocio está en el desarrollo”, indicó Pérez Ruiz. “Esta circunstancia nos permite disponer de flexibilidad para afrontar la coyuntura actual y adaptarnos con agilidad a las necesidades del mercado”, dijo el ponente.
Durante la visita por la planta de producción ubicada en Peñacastillo, la treintena de visitantes observó en primera persona cómo la empresa aplica lo que ellos denominan “honradez industrial”. “Es básicamente hacer las cosas con mimo, cariño y una elevada competitividad”, matizó el director de la compañía. “Desde que recibimos una oferta hasta que hacemos el mantenimiento de un ascensor, tenemos estudiadas y analizadas todas las necesidades de la cadena de valor para apartar lo que nos resta eficiencia y optimizar el resto de procesos”, continuó. “Una premisa para la que resulta clave abordar la digitalización con una visión 360, un porqué y un para qué”.

Este modelo de negocio es el que permite a esta empresa familiar de Cantabria competir con otras organizaciones en un mercado cuyas perspectivas son muy prometedoras. “España tiene el mayor porcentaje de ascensores por población de mundo y se están abriendo oportunidades en Asia y África”, expuso el directivo.

Pese a ello, no escondió los problemas que generan males endémicos de la coyuntura actual como pueden ser el absentismo o la inestabilidad internacional. “No sé si han venido para quedarse, pero desde luego han venido para durar, por lo que debemos ser más inteligentes y reducir nuestra dependencia interna para evitar que nos impacten en exceso”.
Finalmente, como buen empresario familiar, recordó su vocación de permanencia y continuidad. Un propósito que ha desembocado tanto en la presencia de representantes de la tercera generación en puestos de responsabilidad de la compañía como en el lanzamiento de diez nuevos productos en el presente ejercicio. “Tenemos muchas esperanzas en 2026 porque estas novedades nos van a permitir alcanzar nuevas realidades que hoy no están en nuestro día a día”, concluyó.
La jornada finalizó con una visita a la instalación realizada por IMEM Ascensores en el Centro Botín. Un elevador configurado a medida para responder tanto a las exigencias arquitectónicas del equipo de Renzo Piano como a las necesidades de carga que presenta un espacio dedicado al arte contemporáneo y la creatividad.

