El peso de la empresa familiar en la economía, protagonista de la charla de Álvaro Herrero en Guarnizo

Cohesión social, generación de empleo y estado del bienestar. Estas fueron algunas de las ideas clave sobre las que Álvaro Herrero, director de Proyectos de Industrias Jacinto Herrero, cimentó la charla que impartió el pasado 23 de enero al alumnado de 3º y 4º de la ESO del IES Nuestra Señora de los Remedios, en Guarnizo. La sesión, en la que participaron 47 estudiantes, se enmarca en el programa educativo ‘Empresa Familiar en la Aulas’.

Álvaro Herrero durante su charla en el IES Nuestra Señora de los Remedios, en Guarnizo

Durante su intervención, Herrero destacó la importancia de este tipo de iniciativas para acercar la empresa familiar a los jóvenes de Cantabria, permitiéndoles conocer de primera mano los valores que sustentan a este modelo empresarial. 

Uno de los mensajes principales que Herrero trasladó al alumnado fue el peso real que tiene la empresa familiar en la economía nacional. El directivo explicó que nueve de cada diez empresas en España son familiares, vaticinando que “probablemente, muchos de los estudiantes que desarrollen su trayectoria profesional lo harán en una de ellas”. En este sentido, subrayó que si bien no son ni mejores ni peores que otras fórmulas empresariales, sí presentan rasgos diferenciales como la visión a largo plazo, el arraigo al territorio y el cuidado de la reputación vinculada al apellido familiar.

Otro de los aspectos que despertó mayor interés entre los alumnos fue la relación entre la propiedad de la empresa y las personas trabajadoras. Herrero abordó algunos estereotipos habituales sobre la figura del empresario y explicó cómo, en el caso de las empresas familiares, las decisiones se toman teniendo en cuenta el impacto que tienen en las familias que dependen de su actividad profesional, reforzando su papel como agentes sociales comprometidos con el entorno.

Durante el turno de preguntas surgieron cuestiones que dieron pie a reflexiones de mayor calado. Una de ellas permitió explicar la estructura de gobernanza familiar de la compañía, informando a los estudiantes sobre la existencia de un protocolo familiar vigente desde 2005, que regula la participación de las distintas generaciones y define órganos como la Asamblea Familiar, el Consejo de Administración o el Comité de Dirección.

Otra de las intervenciones giró en torno a la política retributiva de la empresa. Herrero explicó que los salarios se rigen por criterios objetivos, comunes a familiares y no familiares, y que el hecho de pertenecer a la familia propietaria no implica un trato diferencial en el ámbito profesional, más allá del reparto de dividendos como accionistas.