Celebrada la jornada Visita a Conservas Hoya
Santander, 1 de febrero de 2013.- Alrededor de 30 miembros de ACEFAM han visitado esta mañana una de las empresas más antiguas de la asociación cántabra, Conservas Hoya, fundada en 1940 y gestionada ya por la tercera generación de la familia. La visita ha consistido en un intercambio de experiencias entre empresarios a partir del caso concreto de la trayectoria de la conservera. “La gestión de una empresa no debe basarse en buscar el pelotazo”, afirmaba esta mañana Carlos Hoya, nieto del fundador y codirector de la firma en estos momentos. “Las empresas familiares debemos tener una gestión austera sin un excesivo apalancamiento financiero y con un crecimiento sostenido, pero incorporando también la innovación, la creatividad y la formación de nuestros recursos humanos”, añadió.
Conservas Hoya es una empresa internacionalizada que vende principalmente anchoas, bonito y atún en mercados tan exigentes como Estados Unidos y buena parte de Europa, pero también en África y Suramérica. La llegada de la crisis económica a España hizo que la compañía redoblara sus esfuerzos por aumentar la facturación en el mercado exterior reforzando el área comercial en la que trabajan 50 personas y manteniendo una excelente relación calidad/precio; un objetivo cumplido ya que el volumen de ventas en el extranjero ha crecido un 20% en los tres últimos ejercicios. En 2012 Conservas Hoya consiguió entrar en el mercado brasileño y para 2013 sus objetivos de expansión internacional contemplan la consolidación en Brasil y la exportación al mercado asiático. Las empresas familiares cántabras están haciendo un notable esfuerzo en la actualidad por tener presencia y negocio en el exterior.
Asimismo la conservera ha sido capaz de mantener su nivel de facturación en España a pesar de la caída de la demanda interna. Una buena gestión de la cartera de clientes desechando los no rentables, una buena relación calidad/precio, y las políticas de fidelización de la marca han sido las principales armas para contrarrestar la contracción del mercado español. Asimismo Conservas Hoya se adaptado a la demanda de nuevos productos incorporando nuevas referencias como los patés, las gulas, la ensalada de mar o los mejillones.
Del mismo modo la empresa “se siente orgullosa” de haber podido mantener e incluso aumentar un 5 % la plantilla en un periodo de recesión general, lo cual también ha supuesto haber tenido que sacrificar los márgenes de beneficios. Carlos Hoya afirma que la pérdida de empleo en una empresa familiar puede llegar a sentirse como un “fracaso personal” por sus directivos ya que los trabajadores “son gente que conoces, tus vecinos”. Este tipo de empresas apuesta por desarrollos a medio y largo plazo, no se deslocaliza y tiene un gran compromiso con el territorio. “La riqueza que se crea aquí repercute positivamente en los negocios del pueblo y su entorno”, apostilla Hoya. El empresario santoñés confía en que España ya ha tocado fondo y espera que la recuperación económica empiece a sentirse en la “economía real de la calle” y el empleo a finales de este año.

