“El Congreso Nacional ha sido una gran escuela de negocio para las empresas familiares de Cantabria”
El XXVII Congreso Nacional de la Empresa Familiar celebrado en Santander ha subrayado el compromiso que tienen las empresas familiares con la construcción de futuro, como parte esencial de la modernización, el progreso y la prosperidad del país. Durante todo el programa, se ha puesto de manifestó la vocación de las familias empresarias a la hora de generar un impacto positivo tanto en la economía como en la sociedad, que contribuya de forma sostenida al desarrollo y progreso social. Toda una masterclass impartida por grandes compañías de referencia internacional.
“Esto realmente es una escuela de negocios, en la que el profesor es un empresario familiar, que tiene una experiencia enorme y que ha sido capaz de acometer con buenos resultados estos procesos”, indicó Vicente Alciturri. El presidente de la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar (ACEFAM). matizo que “aunque sabemos que cada empresa familiar es única, intentamos aprender todo lo posible y profundizar en aspectos que resultan fundamentales para nuestra continuidad”.
Con esa perspectiva, prácticamente un centenar de asociados de la territorial cántabra disfrutaron de este evento organizado por el Instituto de la Empresa Familiar (IEF), con el patrocinio de Banco Santander y KPMG. La delegación regional fue la más numerosa en un congreso en el que se ha destacado que las familias empresarias son “el material con el que se construye el futuro”.
Así lo indicó Ignacio Rivera durante el discurso con el que comenzó un evento que ha sorprendido por una impactante puesta en escena. En su primer congreso al frente del Instituto de Empresa Familiar, el presidente del IEF destacó el legado, la vocación de permanencia y la visión a largo plazo de las familias empresarias como valores fundamentales para crear un futuro próspero. “Todos vosotros tenéis un origen y todo hacéis cosas importantes por vuestro origen”, indicó en su intervención. “En el contexto actual, es importantísimo que las empresas familiares sigan fuertes y sigan presentes en nuestro país”.

Tras explicar que su compañía atesora 118 años de trayectoria empresarial, Rivera puso de manifestó algunos pilares básicos sobre los que asentar el futuro que plantean las empresas familiares. “El mayor activo que tenemos son las personas, sin personas no hay nada”, dijo. A continuación, hizo hincapié en la voluntad de forjar relaciones a largo plazo con todos los grupos de interés. “Las empresas familiares tenemos la aspiración de tener relaciones duraderas con las personas y el empeño de proteger el planeta porque somos muy conscientes de que, si cuidamos a nuestros aliados, el mundo mejora”, explicó Rivera.
El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, acompañó al presidente del IEF en la apertura de un congreso que ha reunido a casi 700 personas en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Santander. Tras destacar la importancia de las empresas familiares, “ustedes son el gran motor económico y social del país”, el ministro emplazó a las familias empresarias a colaborar con la Administración para “llevar adelante este proyecto de una España que tiene grandes oportunidades”. “Espero que podamos aportar sosiego, ser útiles y practicar una política unida al servicio de todas y cada una de las empresas que ustedes representan”, explicó.
La primera mañana del congreso también contó con Alberto Núñez Feijoo. El presidente del Partido Popular destacó que las empresas familiares son tanto un pilar clave del presente como un apoyo fundamental para la construcción de futuro próspero y sostenible. “Los empresarios familiares sabéis lo que es vincular una vida a la supervivencia y al desarrollo de vuestras compañías para dejar la mejor huella posible en la sociedad. Creo que hoy es día de pediros que sigáis mejorando nuestro país, y de venir a daros las gracias por ello».

Grupo Armando Álvarez
Por la tarde, hubo protagonismo para una empresa de la territorial cántabra. José Ramón Álvarez Ribalaygua, presidente del Grupo Armando Álvarez; Ana Álvarez Aldomá, vicepresidenta; y José Ramón Álvarez Aldomá, presidente de SPR Packaging LLC, explicaron cómo han conseguido evolucionar desde unas pequeñas instalaciones de carpintería, situadas en Torrelavega, hasta una gran corporación con 18 sociedades, clientes en más de 100 países y una cifra de negocio que ronda los 1.200 millones de euros.
Entre otros aspectos, destacaron la visión emprendedora del fundador, Armando Álvarez, entendida como el motor necesario para impulsar negocios, promover la innovación y generar progreso. En 1964, él fue quién constituyó Aspla, primera empresa de transformación de plásticos del Grupo y pionera en ofrecer soluciones flexibles para el embalaje y la agricultura dentro del Grupo Armando Álvarez. Tras sus pasos, llegaron la segunda y la tercera generación de esta familia empresaria de referencia en Cantabria para impulsar la internacionalización y convertirse en un grupo internacional líder en su sector.

“Cantabria no se entendería sin la empresa familiar”
La segunda jornada del XXVII Congreso Nacional de la Empresa Familiar estuvo protagonizada por la presencia de Su Majestad Felipe VI. En el acto de clausura del evento, el Rey ha destacado la mirada “siempre hacia adelante” de la empresa familiar. Ante un contexto económico complejo y cambiante, ha abogado por “un potente y claro esfuerzo neto hacia la innovación y el aprovechamiento de las tecnologías” como principal vía para garantizar la “continuidad y la competitividad”. “El origen no limita la competitividad, sino que la potencia”, ha asegurado el monarca.
Por su parte, la presidenta del Gobierno de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha llamado a velar por la cultura del emprendimiento, establecer un marco de relaciones institucionales que mejoren el crecimiento de las empresas y crear “un entorno facilitador que aporte estabilidad política, elimine obstáculos y que ayude a trabajar para llegar “tan lejos como su iniciativa y esfuerzo permitan”. «Cantabria es una región que no se entendería sin la empresa familiar», ha señalado Buruaga, quién ha reconocido la contribución de las familias empresarias al progreso y el bienestar de los cántabros.
Finalmente, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha admitido que han sido “años muy duros” para las empresas familiares porque cuando no se habían recuperado de la crisis financiera de 2008, llegó en 2020 la pandemia del coronavirus y después una “crisis inflacionista provocada por un contexto internacional convulso”. “La fortaleza y resiliencia del tejido empresarial de nuestro país, que forman ustedes repartidos por toda la orografía del país, ha sido clave para que la sociedad superara más rápido momentos de incertidumbre”, ensalzó Saiz.
