La Empresa Familiar propone seguir con las reformas y un pacto de Estado por la educación para reducir el paro juvenil
Una nutrida representación de ACEFAM acudió al Congreso nacional, en el que el presidente del IEF pidió “amplitud de miras y liderazgo para llegar a acuerdos políticos”
Una nutrida representación de la Asociación Cántabra de Empresa Familiar acudió al XX Congreso Nacional de la Empresa Familiar, que ha reunido en Toledo a más de 500 empresarios familiares procedentes de toda España, coincidiendo con la celebración del 25 aniversario de la creación del Instituto de Empresa Familiar , cuyo presidente, Ignacio Osborne, pidió seguir con las reformas y un pacto de Estado por la Educación para reducir el paro juvenil.
Según explicó, una de las principales lecciones aprendidas en estos años es que la estabilidad, tanto económica como política, “es uno de los principales activos de un país”. En su opinión, “no podemos poner en peligro una estabilidad que se ha conseguido en gran medida gracias al diálogo”, porque “la incertidumbre frena el desarrollo”.
“Una economía equilibrada es una economía sana”, ha dicho Ignacio Osborne. Para alcanzar esta situación de equilibrio resultan fundamentales las reformas, tal y como se ha puesto de manifiesto durante la crisis. Y en este sentido, considera que para profundizar en las reformas ya realizadas y abordar las que todavía están pendientes es imprescindible “tener amplitud de miras y liderazgo para llegar a acuerdos políticos”. Porque “cuando se ha apostado por las reformas, los resultados han sido prácticamente inmediatos”.
En este sentido, Osborne ha recordado que llevamos ya 14 trimestres consecutivos de crecimiento, que la confianza económica se encuentra en máximos, por encima incluso de los niveles previos a la crisis, que el PIB español crece a un ritmo superior al 3% y que las empresas han creado más de 500.000 empleos en el último año.
Por ello, ha afirmado que “cuando las empresas tienen un entorno competitivo, responden, invierten y crean empleo”, al tiempo que ha recordado que el establecimiento de un marco económico, financiero, fiscal e institucional que ayude a potenciar la competitividad de nuestras empresas es sinónimo de bienestar. “La calidad de la sanidad, de la educación o de las infraestructuras depende, en gran medida, de la capacidad de las empresas para crecer, crear empleo y generar recursos públicos”, ha asegurado.
Uno de los factores que condiciona de manera más determinante el crecimiento empresarial es la calidad del capital humano. “Los niveles de educación y formación determinan, sin ninguna duda, la capacidad de un país para crecer, su productividad, los salarios, e incluso la estabilidad del empleo”, ha dicho el presidente del IEF, quien ha señalado, tajante, que “no podemos permitirnos una tasa de desempleo juvenil del 40% si queremos crear futuro, como dice el lema de nuestro Congreso”.
“¿Hay un 40% de desempleo juvenil porque no hay demanda o hay un 40% de desempleo juvenil porque la oferta no se adecúa a las necesidades de las empresas?”, se ha preguntado Osborne. Según el avance del estudio, uno de los principales problemas de las empresas hoy es encontrar personal cualificado. “¿Cómo es posible que en un país con un 40% de desempleo juvenil los empresarios tengan problemas para encontrar personas con los perfiles adecuados?”, ha vuelto a interrogarse.
Formación profesional dual
La propuesta del IEF pasa por apostar por modelos de colaboración entre la Administración y las empresas para incorporar a los jóvenes a estas. Alemania ya lo hace. 440.000 empresas colaboran en programas de formación, y su desempleo juvenil es del 7%. “Ya tenemos referencias por tanto, y la formación profesional dual es un gran ejemplo por el que debemos apostar si queremos resolver uno de los grandes problemas económicos y sociales de este país”, ha dicho Osborne.
Igualmente, ha señalado que “hay que facilitar la incorporación de los jóvenes al mercado laboral cuanto antes, porque sabemos que una de las grandes razones que explican la falta de cualificación es la falta de experiencia. Es un círculo vicioso en el que los jóvenes no trabajan por falta de experiencia y no tienen experiencia porque no trabajan”, ha señalado Osborne.
“Las empresas –ha dicho el presidente del IEF- podemos aportar mucho en la formación de nuestros jóvenes, y es parte de nuestra responsabilidad. Hay que seguir creando empleo porque todavía tenemos una tasa de desempleo inaceptable, pero hay que crear empleo cada vez de mayor calidad. Invertir en formación es crear futuro, como dice nuestro lema. Para ello, una vez más, necesitamos un buen marco regulatorio, sencillo y eficaz, que facilite nuestra participación en estos programas de formación y que nos permita aportar nuestra experiencia práctica a los más jóvenes”.


