El Gobierno de Cantabria apuesta por estrategias enfocadas a la innovación e internacionalización de las empresas familiares cántabras

Jornada sobre la empresa familiar organizada por la APD---------Foto RR

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El peso de la empresa familiar en la economía de Cantabria, tal y como indican estudios recientes, es tan grande que las sitúa como la columna vertebral de la economía regional, aunque resaltan las debilidades de éstas en cuanto a productividad y rentabilidad.

Ante este hándicap, APD, ACEFAM y Deloitte han celebrado hoy en el Hotel Chiqui de Santander la jornada “la creación de valor en la empresa familiar” centrada en analizar la interrelación del proyecto empresarial y familiar, así como los riesgos legales y fiscales en la continuidad de los proyectos con el aporte de la visión práctica de algunas empresas familiares que sitúan los retos que se les presenta en el contexto socioeconómico y político actual.

Además, cabe destacar la participación en la jornada del Consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio del Gobierno de Cantabria, Francisco Martin, quien ha sido el encargado de clausurar esta jornada, con una valoración del sector de la empresa familiar, señalando “que la administración puede hacer cosas para ayudaros, tenemos la vocación y la voluntad de hacerlo. Buscad nuestro apoyo para enfrentaros a los problemas”.

En este sentido, Martín ha comentado que “el Gobierno sí es cierto que tiene una capacidad de acción limitada pero puede poner en juego muchas acciones que potencie e impulse a la empresa familiar”. A estas palabras ha añadido que “Cantabria apuesta por la empresa pequeña y media, porque la pequeña pase a ser mediana y la mediana grande”.

Así, el Consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio del Gobierno de Cantabria ante las empresas familiares cántabras ha comentado que “la apuesta del Gobierno está enfoca en dos estrategias: innovación e internacionalización. En Cantabria hay que apostar por la calidad, por hacer cosas diferentes”.

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Por último, de la intervención del Consejero cabe subrayar, tal y como ha señalado que “las empresas que van a generar empleo en Cantabria son las que han encontrado un nicho de acción en el territorio. De hecho, las empresas que sobreviven, se adaptan y aprovechan las actividades que ofrece el territorio son las que marcan el futuro económico de la región”.

La bienvenida de la jornada ha corrido a cargo de Manuel Huerta, Consejero de APD en Cantabria y Presidente de ACEFAM, y Pablo Múgica, socio director de Deloitte Zona Norte, quienes han remarcado que el objetivo de la jornada no es otro, que debatir y analizar las soluciones a los problemas que se encuentran las empresas familiares.

Así Huerta ha recordado que “el martes que viene iniciamos la escuela de accionistas. Un proyecto pionero a nivel nacional en el ámbito del cuidado de ser accionista responsable”. Asimismo, en su intervención Huerta ha subrayado clave como es la creación de valor de la empresa familiar y la obligación de adelantarse a las exigencias que los consumidores y los clientes van a imponer.

Múgica, por su parte, ha querido subrayar que en “la empresa familiar en el norte es muy abundante”. A lo que ha añadido que “una empresa familiar no es cualquier proyecto empresarial, es un proyecto promovido por personas y no por una simple inversión de capital, aportando un carácter especial, pero esto no es suficiente. Para que sea empresa familiar, el proyecto empresarial en un determinado momento se tiene que convertir en un proyecto vital, que de alguna forma trata de crear un legado que el fundador intentará traspasar a su familia. Ese vínculo sentimental es el que lo hace diferente y hace que las soluciones necesarias para resolver los problemas de este tipo de empresas, tengan que ser diferentes”.

A continuación ha tomado la palabra Ignacio Lezaún, socio Deloitte, quien ha centrado su intervención en la interrelación que hay entre el proyecto empresarial y el familiar. Así ha señalado que ”no se trata tanto de ver en qué medida voy resolviendo las cuestiones concretas de la familia o la empresa de forma individual, sino de ver cómo todo se interrelaciona”.

Lezáun en su exposición ha señalado el uno de los retos a los que se tiene que enfrentar la mediana empresa es el tamaño. Una cuestión fundamental, tal y como ha señalado, ya que hay empresas muy grandes con las que hay que competir, pero Lezáun ha señalado que hay que tener en cuenta una cuestión muy importante como es el tamaño mínimo, “aquel por el que debajo del cual uno sabe que está en desventaja en el mercado”

En palabras de Lezáun, “nosotros como directores y líderes que somos, tenemos que entender que es legítimo que se nos pida crear valor, al tomar recursos de la sociedad, como humanos, financieros y de conocimiento. Recibimos todo para desarrollar un proyecto, por lo que es normal que se cree valor. Un valor, que se debe sustentar en tres pilares básicos como son ROI, crecimiento y sostenibilidad”. En este sentido, el socio de Deloitte ha señalado que “la creación de valor está vinculada no sólo a crear valor, sino proteger y extraer valor”

Para concluir, Lezáun ha querido subrayar dos cuestiones. La primera de ellas se centra en el futuro de las empresas y ha indicado que “hay una carencia muy importante a la hora de pensar en términos de donde deberíamos estar y qué dibujo de nuestra realidad deberíamos ser para resolver y solventar las dificultades que se nos plantean. Tenemos que definir a donde debemos llegar para ser competitivos y a partir de ahí ver cómo manejamos todo el contenido”. Puntualizando que “es cierto que es muy ambicioso pero es algo que se echa de menos en la empresa familiar española”.

La segunda y última idea con la que ha concluido, se ha centrado en el crecimiento de las empresas señalando que “las empresas no están creciendo como deberían. Por la interrelación que hay entre el componente proyecto empresarial y familia. Cuando estoy resolviendo un problema, si no lo veo en conjunto, la velocidad de crucero de un proyecto empresarial y la relación familiar está chocando permanente. Hay que verlo todo en conjunto. O se entiende el conjunto y se toman decisiones respecto al conjunto o no se resuelven los problemas”.

Tras él, han participado Manuel Fernández Condearena, abogado asociado principal Deloitte Abogados y Pablo Sanz, socio de Deloitte abogados. Ambos han intervenido en la jornada con una ponencia sobre los riesgos legales y fiscales en la continuidad del proyecto. Así, cabe destacar cuestiones tan relevantes como el hecho que las empresas familiares tienen particularidades fiscales y legales, con riesgos para la continuidad de la empresa familiar o la necesidad de tener un protocolo familiar que interrelacione familia, propiedad y empresa. Como han señalado los expertos de Deloitte es un documento vivo, que debe estar adecuado a las circunstancias de cada momento.

Así se han abordado cuestiones varias relacionadas con las retribuciones, cuestiones patrimoniales o diversos riesgos fiscales que tienen las empresas familiares, con el añadido del exceso cambiante que hay en la normativa estatal en materia fiscal.

Los retos de la empresa familiar en el contexto actual

Tras las diferentes intervenciones por parte de los expertos de Deloitte, se ha llevado a cabo una mesa redonda moderada por Beatriz Galán, socia de Deloitte, y conformada por representantes del ámbito de la empresa familiar como son Grupo Deluz representada por su socia fundadora Lucía Zamora, el director general de Conservas Lolin, Jesús Gutiérrez, y el presidente de la Asociación de la Empresa Familiar en el País Vasco, Javier Ormazabal.

Entre los aspectos tratados cabe destacar el gran esfuerzo que ha hecho la empresa familiar cántabra, compitiendo en un mercado global con un producto de gran calidad, pero como ha señalado el director general de Conservas Lolín, “poco hay que hacer con los tratados que se firman con países en desarrollo sin la unión de los empresarios y los políticos de ámbito regional y nacional”. En esta línea ha señalado que “las administraciones nos ayudan a la inversión pero nos han dado las herramientas que necesitamos para vender nuestro producto”, a lo que ha añadido con respecto a la globalización que “nosotros nos estábamos preparados para afrontar un proceso como ése pero las instituciones tampoco”.

En este sentido, Jesús Gutiérrez ha querido subrayar que “el hecho de haber transferido las marcas de calidad a las autonomías no ha hecho que vendamos más, sino que perdamos todo el peso y cueste más vender fuera”. A este mensaje ha querido trasladar dos cuestiones importantes. La primera de ella es que los empresarios cántabros tienen que luchar y enfrentarse a la administración, aunque como ha señalado la regional es la que menos importancia tiene y ha remarcado en segundo lugar que en Cantabria siempre ha hecho falta la unión, porque “hemos sido muy individualistas” ha puntualizado Gutiérrez.

Lucía Zamora, socia fundadora de Grupo Deluz, ha hablado de términos tan importantes como empresas sociales, cuya creación contribuiría a mejorar la sociedad a través de sus dividendos. Asimismo ha señalado que “hay que hacer empresas que enamoren, para que nuestros hijos y la gente que trabajan en ellas también lo hagan”.

Por último, Javier Ormazabal, presidente de la Asociación de la Empresa Familiar en el País Vasco y presidente de Velatia, ha dicho que “el reto que tiene la empresa familiar es el de vivir y perdurar. Es necesario adaptarse a los cambios”. Y ha manifestado que “a veces estamos dedicando mucho tiempo a cuestiones de la relación familiar, y es importante que desde el apartado empresa haya resultados. Cuando los resultados de la empresa no funcionan es difícil abordar otros problemas”.

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