Mar Gómez Casuso: “Los empresarios tenemos que ser optimistas frente a la crisis”

  • ACEFAM ofrece su interlocución al Gobierno para trabajar conjuntamente por el desarrollo de las empresas cántabras y le pide que afloje la presión fiscal
  • La asociación afirma que 2013 no parece el año del repunte de la economía, pero destaca que las empresas familiares están afrontando la crisis mejor que el resto

 

Santander, 13 de diciembre de 2012. La Asociación Cántabra de la Empresa Familiar ha celebrado esta tarde su tradicional encuentro de fin de año en el Palacio de la Magdalena de Santander. En esta ocasión la presidenta de ACEFAM, Mar Gómez Casuso ha destacado la capacidad de las empresas familiares para hacer frente a la crisis y crear proyectos de desarrollo en nuestra región. “Los empresarios tenemos que ser optimistas y levantarnos cada mañana dispuestos a hacer el esfuerzo necesario para mantener nuestra empresa”, ha comentado a preguntas de los periodistas. Asimismo Gómez Casuso ha propuesto al Gobierno de Cantabria un espacio de diálogo y trabajo sostenido en el tiempo para impulsar iniciativas de desarrollo y emprendimiento empresarial. El acto de Navidad de ACEFAM ha contado también con la presencia del director de la Asociación Andaluza de la Empresa Familiar, Mario Carranza, quien ha protagonizado una charla – proyección sobre la obra de teatro escrita por él mismo “El Perfume de Lavanda”, la cual aborda de manera singular los avatares propios del desarrollo de una empresa familiar desde la primera generación.

Según un reciente muestreo realizado por ACEFAM entre sus asociados, los empresarios familiares de Cantabria aún no ven el repunte de la economía en nuestra región para el año 2013. No obstante la asociación destaca que sus empresas están demostrando una gran capacidad para afrontar una coyuntura económica tan adversa. La visión a largo plazo, el compromiso con la sociedad de origen y la capacidad de sacrificio de estos empresarios hace que hayan llegado a este momento mejor preparados que otros. Las empresas familiares se caracterizan por vivir su actividad como un proyecto de vida a largo plazo, el cual tiene que dar cobertura a las sucesivas generaciones de la familia. Una visión en la que también se incluye al equipo humano de la empresa. En este sentido resulta muy importante disponer de reservas dado el carácter cíclico de la economía. La presidenta de ACEFAM ha querido destacar que muchas empresas familiares de Cantabria “están haciendo hoy uso de esa hucha” y reinvirtiendo incluso su patrimonio personal para mantener la actividad y el empleo en un momento en el que el acceso a la financiación se produce en condiciones mucho más difíciles.

 Mario Carranza, ponente del encuentro de hoy, ha destacado que las empresas familiares están haciendo una “labor heroica” de adaptación al cambio, comprometiendo su patrimonio personal y su prestigio familiar en cada proyecto. Según el director de la asociación andaluza, las empresas sin valores no pueden afrontar la crisis, pero las familias y sus empresas sí tienen valores tales como “la sobriedad, el esfuerzo o la visión a largo plazo”, conceptos necesarios para superar el bache.

En cualquier caso las empresas familiares de Cantabria siguen “manteniendo la esperanza”. Alrededor de las dos terceras partes de los socios de ACEFAM creen que mantendrán o aumentarán la plantilla el año que viene, así como la facturación. Además la mitad de estas empresas declara que seguirá haciendo inversiones productivas en 2013. Son datos positivos posibles gracias a la profesionalidad, madurez y liderazgo de las empresas familiares. Pero la reacción ante la crisis no se queda ahí. A pesar de que por su naturaleza, la inmensa mayoría son empresas cuya actividad se centra en el mercado nacional, el efecto de la caída de la demanda interna en España ha llevado a que la mitad de los miembros de ACEFAM haya iniciado procesos de internacionalización en los últimos cuatro años. “Es algo necesario, pero difícil de hacer porque exige inversión, financiación y compromiso de recursos humanos”, tal y como ha comentado Gómez Casuso. La búsqueda de mercados exteriores y la diversificación son dos conceptos propios de la cultura emprendedora que la asociación difunde entre sus miembros y la sociedad en general a través de sus actividades y encuentros.

Relación con la Administración

ACEFAM quiere ofrecer una vez más al Gobierno regional su colaboración para crear un espacio de trabajo conjunto que dé lugar a proyectos de inversión e industrialización en Cantabria. “Queremos que nos conozcan y nos acompañen”, afirma Mar Gómez Casuso. La asociación se presenta como el empresariado netamente cántabro y con la capacidad de desarrollar buenas ideas y atraer capitales con la ayuda del Gobierno. Las empresas familiares son unas buenas socias para salir de la crisis.

Por otra parte los socios de ACEFAM  consideran que la situación política de nuestra región y de nuestro país no está colaborando a solucionar los problemas; la mayor parte cree que sería necesario un pacto de Estado entre las principales fuerzas políticas para coordinar medidas ante la crisis. Además destacan como algo muy negativo que en este momento se está produciendo un fenómeno de “sobrerrecaudación” por parte de las administraciones, el cual está reduciendo la competitividad de las empresas. Las subidas fiscales están penalizando su capacidad de inversión y a la vez están haciendo caer el consumo del que dependen muchas de ellas. “La Administración tiene que entender que la presión fiscal debe empezar a aflojar ya”, ha afirmado Gómez Casuso. Por otra parte, desde ACEFAM aseguran que Cantabria está en desventaja frente a otras comunidades autónomas que ofrecen una fiscalidad mucho más atractiva para el desarrollo empresarial.

Los empresarios familiares cántabros proponen como política prioritaria el adelgazamiento de la Administración y la introducción de criterios de eficiencia en su funcionamiento, con el objetivo de liberar recursos para incentivar la inversión productiva y sostener los servicios públicos esenciales. Además también indican que el trato con la Administración sigue siendo “muy complicado”, a pesar de los esfuerzos de modernización que se están llevando a cabo por los poderes públicos. Las empresas necesitan que los trámites y el funcionamiento sean mucho más ágiles y diligentes.